Valentino Garavani: la elegancia como destino. Alta costura, disciplina estética y una idea profundamente europea del lujo. ...
La muerte de Valentino Garavani, a los 93 años, señala el cierre de una época irrepetible. Con él se apaga una concepción de la moda entendida como arte total, disciplina moral y forma de vida. Su obra estableció un canon de elegancia sostenido en la responsabilidad estética y en la duración.
El diseñador falleció en su residencia de Roma, la ciudad que acompañó gran parte de su trayectoria personal y creativa. Según comunicó la Fondazione Valentino Garavani e Giancarlo Giammetti, la muerte se produjo por causas naturales, en un entorno íntimo y acompañado por sus personas más cercanas.
Nacido en Voghera en 1932, lejos del pulso inmediato de las capitales culturales, desarrolló desde temprano una sensibilidad precisa por la proporción, la armonía y el gesto contenido. Su formación en París, en la École des Beaux-Arts y en la Chambre Syndicale de la Couture, consolidó una mirada donde el rigor francés convivía con una identidad italiana profundamente arraigada.
En 1960 fundó su casa de moda junto a Giancarlo Giammetti. Desde el inicio, la propuesta se sostuvo en una idea clara: vestir a mujeres con presencia, historia y autoridad natural. En un contexto dominado por la ruptura y la provocación, su lenguaje apostó por la continuidad, la gracia y la perfección silenciosa.
Elizabeth Taylor, Jacqueline Kennedy Onassis, Julia Roberts. Más allá del reconocimiento público, sus clientas representaron momentos culturales decisivos. Valentino acompañó bodas, ceremonias de Estado, despedidas y consagraciones. Cada vestido aspiraba a permanecer y a convertirse en memoria visual.
El rojo asociado a su nombre se convirtió en una de las señas más reconocibles de la moda contemporánea. Pasión contenida, teatralidad clásica y control absoluto de la emoción definieron una paleta que rechazó el estruendo y defendió la claridad y la medida justa.
Tras su retirada oficial en 2008, Valentino se mantuvo vinculado a la preservación de su legado, mientras la casa continuó su evolución dentro del sistema global del lujo. En la actualidad, Valentino S.p.A. opera bajo el control del grupo internacional Mayhoola for Investments, con sede en Catar, y mantiene su posición como una de las firmas italianas más influyentes del panorama contemporáneo.
La marca atraviesa hoy una nueva etapa creativa, orientada a reinterpretar su herencia histórica en diálogo con los códigos del presente. La alta costura, el prêt-à-porter y los accesorios continúan articulándose alrededor de una identidad reconocible, sostenida por la excelencia artesanal y una visión global del lujo.
Su manera de vivir prolongó esa misma lógica estética. Palacios romanos, villas históricas, un château del siglo XVII a las afueras de París, veranos en el Mediterráneo. Cada espacio funcionó como una escenografía reflexiva dedicada a la belleza, al tiempo largo y a la continuidad cultural.
Valentino perteneció a una generación singular de creadores para quienes vida, obra y ética estética formaban una unidad indivisible. En una era marcada por la velocidad y la obsolescencia, su figura adquiere una densidad mayor por contraste.
Valentino Garavani creyó en la duración, en la disciplina y en la belleza como valor esencial. Su legado plantea una pregunta abierta sobre el lugar que ocupa la elegancia en un mundo que ha perdido la paciencia.


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